Al igual que nosotros entendemos que las habilidades directivas se entrenan, entendemos que los espacios de formación técnica deben ser espacios de experiencias.

Esto quiere decir que nuestro modo de impartir formación, por muy árido que sea el tema, consiste en crear un espacio para pensar, y un espacio donde los alumn@s y el formador consigan dialogar, debatir y generar conocimiento sobre el tema que se está trabajando.

Tratamos de que los materiales se reciban al final de las sesiones de formación, y de utilizar al mínimo todo tipo de presentaciones informáticas, sean en el formato que sean.

La idea que subyace debajo de este tipo de formación es tratar de lograr la atención plena de todos los participantes, y más allá de la atención plena, la máxima participación posible.

Esto se logra a través de las preguntas abiertas, el compartir historias o casos reales sobre los temas concretos de la formación, y el hacerle llegar a cada participante el mensaje de que toda participación y toda idea que ponga sobre la mesa es completamente válida, buscando lo que se llama empowerment.

Se trata de intercambiar puntos de vista, para abrir el tema lo más posible, y luego ir cerrando con lo que es obligado que quede absolutamente claro.

la formación como experienciaAl respecto de este tipo de estilo de formación, es interesante la lectura de este artículo de Anne Bogart, directora de ópera y de teatro, donde defiende el uso y la creación de la experiencia directa, de la relación de tú a tú entre formador y alumnado, sin elementos intermedios que distraen la atención. Una relación que requiere la implicación de todas las áreas cerebrales de los participantes, y que, por tanto, conducen a una mayor comprensión y entendimiento de las áreas objeto de la formación.

Se potencia la escucha, la imaginación, la argumentación, la motivación, la autoestima, el diálogo, la atención plena, la identificación del punto de vista desde el que cada cual habla, la creatividad, y por supuesto, la adquisición del conocimiento objeto de la formación.

Por último, no se ponen cortapisas, salvo en determinadas situaciones, al comportamiento de los alumnos, ya que se busca el fomento de la responsabilidad y la búsqueda y asunción de sus propias capacidades.

“Si tratas a una persona como debería o podría ser, esta persona llegará a ser como podría o debería ser..” Goethe