En 1919, en un periodo de grave crisis como el actual, los ingenieros españoles convocaron un congreso nacional del que salió un plan completo de reformas para impulsar la reconstitución nacional, que fue presentado al rey Alfonso XIII.

94 años después, los días 13 y 14 de mayo, el Instituto de la Ingeniería de España convocó la Cumbre de la Ingeniería de España. Un foro de debate y reflexión con el objeto de reflexionar sobre la necesidad de cambiar el modelo económico español, potenciando la industria.

España ha pasado en los últimos años de tener un peso industrial en el PIB del 34% a únicamente el 14%. Un descenso muy serio y muy grave, y que nos posiciona muy por debajo de la media europea, un 20%, y a diez puntos de Alemania, con el 25%.

Es necesario, por tanto, identificar medidas que puedan ayudar a cambiar la situación, de tal manera que la industria recupere peso específico, y pueda contribuir a invertir la situación económica actual.

Mesa siete dedicada al emprendimiento en la ingeniería

La Cumbre se dividió en siete mesas sectoriales, cada una de ellas integradas por ponentes que aportaban distintos puntos de vista en el sector al que representaban. Nosotros participamos como ponentes en la mesa siete, dedicada a la ingeniería y al emprendimiento, y estuvimos de oyentes en el resto de ellas.

De todo lo que se habló y se reflexionó, nosotros destacaríamos las siguientes ideas:

1.- Si la industria recuperase un peso en el PIB del 20%, se crearían más de 1 millón de puestos de trabajo.

2.- Las empresas que hacen I+D en España son únicamente 11.000, y de ésas, sólo 4.000 tienen departamento propio de I+D.

3.- El flujo de dinero para I+D va a las grandes empresas, y sin embargo, más del 50% del gasto en I+D proviene de las pymes.

4.- Los valores fríos asociados a la marca España, relativos a innovación, tecnología, patentes, distan mucho de estar en los niveles que serían deseables.

5.- Es fundamental trabajar para poner en valor todo lo que somos y todo lo que tenemos en talento y en capacidad. Hay una diferencia muy grande entre la realidad, y la percepción que tenemos de ella.

6.- El modelo de colaboración público-privada es esencial para conseguir crecimiento en la industria.

7.- Escuchar las necesidades del cliente es vital, y esta escucha debe ser a nivel global, no local, y en todos los sectores.

8.- Es necesario eliminar burocracia, establecer canales directos de financiación al emprendedor, e identificar y parar la burbuja emprendedora.

9.- Lo mejor que puedes hacer por un emprendedor es comprar su producto ó servicio, mentorizarle, y ser su socio estratégico.

10.- Internacionalización, innovación, formación e I+D+I deben ser las claves para el futuro.

Cada mesa debate contaba con un relator, que se encargaba de recoger las reflexiones generadas en ellas, con el objeto de redactar un documento de propuestas que será entregado a los órganos de gobierno para su consideración.

Particularizando un poco en los aspectos que nos había tocado a nosotros exponer, nos gustaría destacar lo siguiente:

1.- En España, el 50% de las personas que emprende no tiene titulación, y del otro 50%, con titulación, sólo el 10% son ingenieros. Esto se debe a una serie de razones, entre las que destacaríamos fundamentalmente, las dificultades y obstáculos que se derivan tanto del entorno y del mercado, como de los propios rasgos del ingeniero emprendedor y de las características de los negocios propiamente industriales.

2.- Destacamos la necesidad de reflexionar sobre qué tipo de negocios se están financiando actualmente, y a quién se le está dando realmente el dinero. ¿Favorecemos proyectos industriales o proyectos financieros?

3.- Es fundamental reflexionar de qué hablamos cuando hablamos de ayudar al emprendedor. El emprendedor necesita vender para crecer y subsistir, por lo que todos los apoyos que se le den, deben ir dirigidos a ese objetivo. Lo demás, puede aliviar algo la cuenta de resultados, o en la mayoría de los casos, lo contrario.

4.- Es necesario reflexionar sobre cómo poner en valor el talento y las ideas, con el objeto de conseguir socios estratégicos. Ejercer nuestra responsabilidad, evitando la posición de queja y de víctima, buscando la manera de salir adelante.