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Viaje a Ítaca

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Este artículo fue escrito para Madrid+d. Es una reflexión sobre los procesos de mentoring a emprendedores.

¿Qué hace una persona como yo en un sitio como éste? Ésta es una pregunta que me he hecho muchas veces, desde que entré a formar parte de la Red de Mentores de Madrid. Y la respuesta es, siempre, invariablemente, aprender. Aprender y compartir.

Oliva González. Mentora de la Red de Mentores de Madrid. Socia directora de MyO Company

Quizá a algunos les pueda parecer extraña la respuesta, viniendo de una mentora. Pero, indudablemente, la respuesta es ésa, al menos para mí. Ser mentor ó mentora, desde mi punto de vista, es de lo mejor que te puede pasar. ¿Por qué?

Porque te obliga a revisar tu experiencia, a reflexionarla, a meditarla, a encontrar la manera de contarla para que a la persona de la que eres mentor le sirva.

Porque te obliga a escuchar, a tratar de ver a la otra persona, su punto de vista, a veces muy diferente al tuyo.

Porque te confronta contigo mismo, con tus dificultades, con tus miedos, con tu zona de confort. Es curioso que esto, pase casi siempre. Tu mentorizado te cuenta y te muestra sus dificultades, y en ese contar, tú descubres, invariablemente, alguna tuya.

Entonces, el espacio compartido se vuelve un reto, un desafío, ya que hay dos personas compartiendo para crecer, personal y profesionalmente. Y es ese espacio, verdaderamente, lo que más me gusta a mí.

No creo que los espacios de mentoring deban ser espacios de formación, donde uno se coloca en una posición, de saber más, y otro, en otra posición, la de recibir, porque aparentemente sabe menos.

Creo en los espacios de mentoring, en los que las dos personas se encuentran en igualdad, con dos roles bien diferentes, pero en igualdad. Con el deseo de compartir y con el deseo de crecer. Aportando su punto de vista, generando confianza, intentando ser cada vez más abiertos, dejando que, de alguna manera, el otro te rete y te transforme.

Y os preguntaréis de qué hablamos y qué tipo de personas estamos involucradas en estos espacios. En mi caso, mis mentorizados han sido un ingeniero agrónomo y un economista. Los dos, emprendedores de base tecnológica en el sector de la energía: el primero de ellos con una empresa dedicada a la energía fotovoltaica, y el otro con una empresa dedicada a ahorro energético.

En nuestras sesiones hemos hablado de cómo armar buenos cimientos financieros y comerciales; hemos analizado fuentes de financiación no convencionales; de cómo seleccionar y formar a tu equipo; de cómo crear cultura; de cómo valorar una marca y de cómo generar valor para el mercado. En definitiva, de cómo un emprendedor de base tecnológica puede salir adelante, en la situación actual.

Compartir y debatir sobre este tipo de cuestiones, con personas deseosas de crecer y de desarrollarse, y de hacer crecer y desarrollar sus empresas, hace que, si el espacio de mentoring está bien construido, sea como un viaje a Ítaca. Un viaje en pos del conocimiento y de la experiencia, de la que ninguno de los participantes sale indemne.

Que alguien te brinde la posibilidad de ese viaje, es algo fabuloso. Algo que debe honrarse y respetarse. Algo que debe ser agradecido.

Y es en ese agradecimiento en el que me encuentro. Escribiendo esta pequeña reflexión para dar las gracias a la Red de Mentores de Madrid, por la idea, por el desarrollo, por contar conmigo, por invitar a compartir reflexiones e ideas. Por seleccionar a las personas que han compartido sus dificultades y sus necesidades conmigo. Por descubrirme otra manera, una buena manera, de viajar a Ítaca…

Sólo espero que dure muchos, muchos años…

odCuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
[…]
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años.
Kavafis. Ítaca.
Fuente:
www.pixelteca.com/rapsodas/kavafis/itaca.html

¿En qué consiste el camino del desarrollo personal?

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Artículo escrito para el portal Qué Aprendemos Hoy.

Cada vez se oye hablar, y se lee más sobre el desarrollo personal. Miles y miles de palabras dan forma a numerosos métodos que prometen alcanzar el “nirvana” en este mundo, y si no tenemos claro qué queremos, y para qué lo queremos, podemos terminar enredados en cuestiones que nada tienen que ver con lo que nosotros buscamos.

Por eso, lo primero que debe preguntarse alguien que está interesado en el desarrollo personal, es qué quiere, y para qué quiere lo que quiere.

El camino del desarrollo personal es una opción individual, y es igualmente válido seguirlo que no seguirlo. Muchas de las personas que se encuentran “enredadas” en alguno de los múltiples métodos existentes, lo primero que hacen es decir a los demás todo aquello que se pierden, y lo poco que ven, y lo mucho que necesitan empezar a recorrer el camino que ellos han empezado.

Cualquiera que reciba alguna de esas indicaciones debe darse cuenta que; o bien el método que sigue esa persona no es demasiado bueno, o que no sabe aplicarlo, ya que, para que sea un buen método o camino de desarrollo personal, debe enseñar el respeto a lo que uno es, a la diferencia con los demás, y a la libertad de elección.

Particularmente, desde mi punto de vista, lo que yo busco en el camino del desarrollo personal, es un proceso de individuación, con un objetivo muy claro: ser una persona libre, independiente, señora de mí misma, de tal manera que sea capaz de utilizar al máximo mis capacidades disponibles, minimizando al máximo las limitaciones existentes.

Desarrollar mi consciencia, mi conciencia, con responsabilidad, con capacidad de juicio, de crítica, y de autocrítica. Ir ganando visión sobre mí misma, para poder ver mejor la realidad y a los demás. Poder aceptar lo que soy, lo que es la realidad, y lo que son los demás.

A partir de haber definido qué es lo que quiero, y para qué lo quiero, es necesario emprender la búsqueda a través de los numerosos métodos existentes y encontrar aquellos que te permitan llegar a conseguir lo que buscas.  Y en esa búsqueda, es fundamental analizar bien y enjuiciar, profunda y sistemáticamente todo aquello que nos dice el “gurú” de turno, no vaya a ser que predique algo y haga lo contrario. Y si lo primero que nos dice, es que tal como somos, no valemos… salgamos corriendo…

Huyamos de clichés, y busquemos aquello que, de verdad, nos viene bien a nosotros. Y eso sólo lo sabremos, si empleamos tiempo en pensar…lo que queremos, y para qué lo queremos. Respetémonos a nosotros mismos. Sin eso, todo lo demás, sobra.

Y entonces; ¿tú qué quieres y qué buscas en tu desarrollo personal?

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