Artículo redactado para el portal de difusión del conocimiento Qué Aprendemos Hoy

Dicen que en el cuerpo está todo. Está contenida nuestra historia, nuestras emociones, nuestra propia conciencia . Nuestro cuerpo asume todo aquello que nosotros no queremos ver. Y también todo aquello que hemos visto o interpretado.

Por tanto, mover el cuerpo es movernos a nosotros mismos, agitar nuestra historia, nuestra conciencia del yo. Es trabajar sobre aquello que no queremos ver, sobre nuestras emociones.

Diría que da igual cómo lo movamos, el caso es moverlo. Sólo haciendo deporte, sólo andando, sólo corriendo, ya nos movilizamos, ya nos permitimos el avance, la evolución. De alguna manera, entramos en flujo, se mueven pensamientos y emociones, se nos ocurren soluciones y nuevas ideas.

Entre ese punto de partida, el movernos por deporte, hasta el punto de movernos con una determinada conciencia y una determinada apertura, hay un mundo de posibilidades enormes; y todas ellas, nos facilitan el camino hacia un mayor desarrollo personal, y por ende, profesional.

MovimientoHay muchas clases y tipologías de movimiento, lo que tenemos que tener claro es, que lo primero que tenemos que trabajar radica en convertirnos en observadores de nosotros mismos, sin juicio, permitiéndonos las emociones y los pensamientos que salgan, da igual lo aparentemente alejados que estén de nosotros, o que incluso nos den miedo. Da igual, no pasa nada. Pasan, si no los enjuiciamos, sin más.

Lo segundo que tenemos que tener claro es que el movimiento es una herramienta que nos permite ser exploradores de nosotros mismos, descubriendo facetas nuestras que a priori pueden parecernos insospechadas, liberar emociones que quizás, nunca nos hemos permitido, y atravesar de alguna manera, heridas profundas, que serían de difícil solución de otra manera.

Yendo con la conciencia de ser observadores y exploradores de nosotros mismos, es casi indiferente el tipo de movimiento al que decidamos acogernos. Posibilidades las hay, casi infinitas. Por destacar algunas, derivadas de mi propia experiencia, señalaría las siguientes:

A.- Movimiento expresivo sistema Río Abierto.- Creado por María Adela Palcos, hace 45 años. Se combinan la música, el movimiento, la expresión corporal, el masaje, la voz, la dramatización, la pintura y la meditación, con el objeto de facilitar una mayor libertad en el movimiento, el respeto hacia ello y la integración de esa libertad en nuestra vida diaria.

B.- Movimiento auténtico.- Creado por Mary S. Whitehouse, necesita de un testigo externo, ante el cual nos mostramos en nuestro movimiento, dejando que nazca desde el estar a ciegas y la escucha a nuestro cuerpo y a nuestros impulsos, permitiéndonos lo que salga, sin juicio, sin límites, sin rechazo.

C.- 5 ritmos.- Creado por Grabielle Roth; se basa en el movimiento libre de nuestro cuerpo, a través de una secuencia pautada de músicas, a la que se llama ola, y que representan los 5 ritmos vitales: fluido, staccato, caos, lírico y quietud. Cada persona pertenece a uno de estos ritmos, y le cuestan otros. Moviéndonos descubrimos el ritmo que somos, y los que nos cuestan, se liberan emociones, y vamos conectándonos con nuestra esencia más profunda, hacia lo que Roth denomina el éxtasis, que no es otra cosa que el estar profundamente conectados con el latido de la vida.

D.- Danza africana y afrobrasileña.-La danza africana y la danza afrobrasileña trabajan los cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua, a través de un movimiento corporal fuerte y espontáneo. Al igual que sucede con los 5 ritmos, cada persona está cómoda en uno de los elementos, incomodándole los demás, más o menos. Esta danza permite el descubrimiento del elemento al que pertenecemos, y el trabajo de los demás. Tanto el descubrimiento del ritmo que somos y del elemento al que pertenecemos, proporcionan claves importantes para entendernos a nosotros mismos, y entender a los demás.

E.- Contact improvisation.-Surge de la mano de Steve Paxton. Aunque es una forma de danza, que puede llegar a ser muy técnica e incluso acrobática, hay posibilidad de acercarse a ella desde otro lado, concentrándonos en nuestra percepción interna, y en lo que nos pasa en el contacto con el otro, cómo somos, de qué forma nos acercamos, qué permitimos y qué no permitimos, en el contacto con el otro y con los otros. Es una forma de movimiento que exige el contacto y la relación con los otros, de igual a igual.

Existen infinidad de posibilidades más, que trataré en el siguiente artículo. Mientras tanto, os animo a moveros, y a descubrir qué ritmo y a qué elemento pertenecéis. Yo soy caos; y soy agua, y ¿vosotros?