A nosotros nos gustan las preguntas. Mucho.

Nos gustan porque, si están bien formuladas, nos abren puertas. Nos ayudan a reflexionar. Nos ayudan a encontrar nuevos caminos. Nos ayudan a crecer.

A las preguntas hay que darles tiempo. No se pueden contestar instantáneamente. Las mejores preguntas son aquellas que te dejan pensando. Que te dejan en silencio exterior, y en barullo interior.

A veces, se tarda mucho en responder a una pregunta. Pero siempre llega. De una manera o de otra. Así que, paciencia…

Las posibilidades de las preguntasAMAR LAS PREGUNTAS
Ten paciencia con todo aquello
que no se ha resuelto en tu corazón
e intenta amar las preguntas por sí mismas,
como si fueran habitaciones cerradas
o libros escritos en una lengua extranjera.
No busques ahora las respuestas
que no estés preparado para vivir,
pues la clave es vivirlo todo.
Vive las preguntas ahora.
Tal vez las encuentres, gradualmente, sin notarlas,
y algún día lejano llegues a las respuestas.

RAINER MARÍA RILKE