Artículos de opinión

Artículos de opinión de nuestro equipo

A propósito de la innovación

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Tribuna publicada en Equipos y Talento: http://bit.ly/tjZRkz

Cuando la mente se abre a una nueva idea, nunca vuelve a su tamaño original”. Albert Einstein

Cada vez es más frecuente hablar de innovación. Cada vez se leen más y más artículos que propugnan las virtudes, y hasta la necesidad, de ser innovadores. De tener cada vez más una visión innovadora de casi todo.

Ya sabemos que cuando los mercados están maduros, una de las fórmulas mágicas para destacar, para crear nuevas tendencias, hasta para transformar el mercado, es la innovación.

Pero, ¿necesitamos todos ser innovadores?. ¿Necesitan todas las empresas ser innovadoras?

Es una reflexión que nos conviene hacer.  A todos. A todos como individuos. Y a todos, como empresa.

Es importante seguir nuestro propio camino. Aquél que decidimos en un momento dado. Bien al diseñar la estrategia para los próximos meses. Bien al emprender un nuevo negocio, o abrir una nueva línea, o comprar una nueva empresa.

Si lo hicimos, fue por algo. Entonces, reflexionemos sobre si necesitamos la innovación. Sobre si de verdad, nos va a aportar algo.

Porque, ¿qué significa innovar?. ¿Qué significa ser innovadores en nuestro campo?

Y sobre todo, ¿qué nos va a aportar?. ¿A nuestro negocio, a nuestras personas, a nuestra estrategia, a nuestra cuenta de resultados?

Para nosotros, la innovación es creatividad, es un arte. Es algo que es innato en el ser humano. Algo que está en su ADN. Es uno de los motores de la evolución.

Ser innovadores es una actitud. Una actitud que tiene mucho que ver con estar abiertos. Con estar presentes. Con estar escuchando nuestras necesidades y las necesidades de nuestro mercado.

Tiene que ver más con una determinada forma de estar que con juzgar. Con jugar más que con  estudios muy sesudos, aunque éstos también son muy importantes, en fases posteriores. Con compartir, con experimentar, con reflexionar, con dialogar, con enlazar las ideas al vuelo, y sobre todo…con entender que la realidad, es algo que sólo percibimos remotamente, y que, en la medida en que construyamos visiones compartidas, esa realidad dejará de ser algo ilusorio y empezará a ser, de verdad, una realidad…

Por tanto, desde este punto de vista, la innovación es una necesidad vital. Para todos. Para todos nosotros como seres humanos. Para todas nuestras empresas. Para nuestra vida en general.

Estar abiertos a la posibilidad, a la flexibilidad, a la incorporación de lo nuevo que pueda venir de fuera en un continuum razonable, nos hace crecer, nos hace evolucionar, casi sin esfuerzo, casi sin presupuesto, con naturalidad y con sencillez.

Os animamos a que descubráis con nosotros, todo el potencial innovador que todos llevamos  dentro, y cómo ese potencial, nos transforma a nosotros, a nuestras empresas y a la propia realidad…

Tan sólo es necesario que, nos asombremos, juguemos, nos expresemos, improvisemos, probemos, colaboremos, pensemos, desarrollemos estrategias, persigamos objetivos, compartamos y reflexionemos…

Más información en www.myocompany.com/innovarte;

http://www.taracea.fecyt.es/convocatoria/2017/proyecto/innov-arte

Oliva González. Socia-directora de MyO Company

La investigación, el desarrollo y la innovación, empieza por uno mismo

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En estos momentos de crisis y de inevitables recortes en los presupuestos en todos los ámbitos, no nos queda más remedio que preguntarnos qué  es lo que nosotros podemos hacer, qué es lo que nosotros podemos aportar.

Son épocas de agudizar el ingenio, de mirar hacia dentro, de ver cómo podemos hacer que nuestras empresas estén más vivas que nunca. Es en estos momentos cuando debemos volcarnos en la investigación, el desarrollo y la innovación. Aunque no haya presupuestos, se puede hacer. ¿Cómo?.

La respuesta es clara: a través de nosotros mismos. Podemos aportarnos a nosotros mismos. Nuestro valor somos nosotros mismos y es en nosotros donde podemos enfocar la investigación, la innovación, y el desarrollo. Ahora más que nunca podemos aprovechar la situación de crisis como una oportunidad de crecer a través de la investigación, la innovación y el desarrollo en nosotros mismos. Se trata de estar muy abiertos a investigar e innovar en nosotros para desarrollarnos como seres humanos.

Y el desarrollo del ser humano transciende al desarrollo en el conocimiento técnico y trasciende al desarrollo de la empresa para la que se trabaja.

En el colegio, de 25 horas semanales, 21 estaban dedicadas a desarrollar el intelecto y los conocimientos técnicos. Sólo dos horas a la semana eran destinadas a la plástica y dos al deporte. En el bachiller, incluso se aumentan las horas dedicadas al desarrollo de la parte intelectual y sólo mantienen las dos horas de gimnasia. En la universidad nos formamos exclusivamente técnicamente, y ahora con la competencia que existe para conseguir un trabajo, el título universitario no es suficiente, y los estudiantes y futuros trabajadores necesitan incrementar sus conocimientos técnicos con másteres y doctorados. En fin, toda una vida dedicada a aprender y a desarrollar la parte intelectual.

Llegamos a encarar nuestros trabajos, en la mayor parte de los casos, con una carencia en el conocimiento de nosotros mismos, y en el desarrollo de la parte emocional. Nos cuesta conocer, entender, aceptar, ver, y escuchar a los demás porque nos cuesta conocer, entender, aceptar, ver, y escucharnos a nosotros mismos. Nos cuesta relacionarnos con los demás porque nos cuesta relacionarnos con nosotros mismos. No lo hemos estudiado, no lo hemos trabajado, no nos han educado para ello, y por lo tanto no estamos acostumbrados.

Por esto ahora más que nunca es imprescindible investigar en nosotros mismos, con la mente abierta a innovar, para desarrollar nuestro conocimiento propio y de los demás: para desarrollar nuestra CONSCIENCIA.

Todo lo que consigamos avanzar en el camino de la consciencia, todo lo que consigamos crecer, será un valor añadido que podremos poner al servicio del desarrollo de nuestro trabajo y, por lo tanto, al servicio del desarrollo de nuestras empresas.

Afortunadamente son ya muchas las empresas que se han dado cuenta de esto e invierten en la investigación, la innovación, y el desarrollo de sus empleados porque saben que va a repercutir en el desarrollo y crecimiento de la empresa. Afortunadamente, cada vez hay más empresas que saben que están integradas por seres humanos.

Nosotros en MyO Company creemos que las empresas son seres humanos completos. Entendemos la empresa como un ser vivo, donde cada departamento y cada persona de esos departamentos, cumplen una función vital para su crecimiento y desarrollo.

Y afortunadamente, también, cada vez hay más empresas que se ven, y se sienten, a sí mismas como seres humanos.

Y tú, ¿cómo te ves?.

Adolfo del Río Obregón. Director creativo de MyO Company

Tribuna de opinión publicada en Equipos y Talento: http://www.equiposytalento.com/tribunas/myo-company/la-investigacion-el-desarrollo-y-la-innovacion-empiezan-por-uno-mismo

Construyendo empresa jugando…a hacer teatro…

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Tribuna publicada en Equipos y Talento. Junio 2011.

En las empresas, muchas veces entramos como personas y terminamos saliendo como “robots”, dejando relegadas y olvidadas las emociones, lo que nos hace humanos. Parece que, así, seremos más productivos, más eficientes, más profesionales. Y no entendemos que relegar y olvidar las emociones no hace que desaparezcan.

Quedan encubiertas, camufladas e incluso bloqueadas, y empiezan a enturbiar las relaciones y la comunicación. Entonces, lo no mostrado y lo no dicho, comienza a tomar forma y a configurar
el espacio oculto de la organización. Un espacio que llega a tener mucha más influencia que el espacio visible, ya que es ese espacio oculto el que configura y determina los comportamientos en el espacio visible.

El teatro es una herramienta maravillosa para hacer que ese espacio oculto empiece a emerger a la luz, de una forma bella y nutritiva, regalando a la organización, de nuevo, ese carácter humano que es tan preciado y tan valioso, y con él, el carácter innovador, creativo, imaginativo y apasionado de la naturaleza humana. Eso permite llegar a conseguir resultados extraordinarios a personas y equipos que tenían un rendimiento medio ó incluso inferior al medio.

Esto es lo que vivimos nosotros día a día, con nuestros cursos y nuestros “laboratorios de entrenamiento”. Haciendo teatro, integramos el espacio oculto y el visible, y generamos
beneficios para las personas y para las empresas. Recuperando nuestra humanidad, y mejorando la capacidad de expresión, actuación y autoestima de cada persona.

En este punto, claro, surge una pregunta obligada: ¿tenemos que tener alma de artistas para hacer teatro?. La respuesta es claramente un no. Cualquier persona lleva dentro de sí un artista. Cualquier persona puede hacer teatro. El teatro es un juego. El juego está en su ADN, en nuestro ADN, hasta tal punto que en la cultura anglosajona, se le denomina “play” y en la cultura francesa “jouer”.

Es una forma fantástica y divertida de trabajar y desarrollar la espontaneidad y la creatividad. También de fomentar el trabajo en equipo, ya que, en esencia, el teatro es un trabajo de equipo.

El teatro ayuda a clarificar objetivos, a clarificar razones, a clarificar deseos. A dejar salir las
emociones, a vivir presentes en el aquí y en el ahora, a responsabilizarnos. Se trabaja la entrega y la generosidad. El respeto. La escucha. Sobre todo, la escucha.

Es un como sí perfecto, para entrenar y practicar cualquier tipo de situación que se pueda dar en una empresa. Ayuda a perfeccionar las competencias directivas y las habilidades, en especial, las relacionadas con la comunicación y el liderazgo. Ayuda a entrenarse, a reaccionar de distintas formas ante situaciones que pueden darse después en la realidad, y ayuda a conocerse a uno mismo y a los demás.

En el teatro se ve la esencia de cada uno. Nos vemos a nosotros mismos y vemos a los demás. Vemos nuestros puntos fuertes y vemos nuestros puntos de mejora. Sin juicio. Sin que pase nada. Se ven para aceptarlos. Se ven para entrenarlos. Se ven para superarlos y mejorarlos.

En nuestros talleres y cursos, se proponen situaciones imaginarias para vivirlas de forma real, con feedback y asistencia continua, que permiten a los participantes crecer personal y profesionalmente, desarrollando la escucha, apoyándose en sus puntos fuertes y desarrollando las áreas de mejora, así como distintas estrategias y formas de hacer que permiten alcanzar mejores resultados.

Proponemos también trabajos de equipo mediante la preparación de una obra de teatro, en la que cada uno de los participantes tendrá un rol asignado, incluyendo el rol de dirección de la obra, con el objetivo fundamental de hacer una representación de cara al público.

¿Y por qué hacemos esta propuesta?. Porque una buena obra de teatro es una de las máximas expresiones de las sinergias de un buen equipo trabajando junto. Cuando una obra es buena, cuando transmite, cuando emociona, es porque sus protagonistas vibran al unísono, escuchándose y escuchando, respetándose y respetando, trabajando todos para el objetivo conjunto y compartido. Cada uno es responsable de su rol y responsable del resultado final. Sabe que si él falla, el conjunto falla. Y todos están comprometidos y motivados, aceptando su rol y trabajando de cara al objetivo final. ¿Y no es esto lo que debería pasar en las empresas?.

Llevamos casi dos años ayudando a desarrollar personas y empresas jugando a hacer teatro y queremos seguir haciéndolo. Buscamos empresas que quieran crecer jugando. ¿Te animas a trabajar con nosotros?.

Responsabilidad y compromiso

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En un estudio de Mc Kinsey de hace unos 12 años, se constataba que sólo el 20% de las estrategias empresariales se conseguían llevar a cabo con éxito y hasta el final. Doce años después, la cifra había mejorado, pero aún así, apenas sobrepasaba el 30% en cuanto a implantaciones exitosas.

No es de extrañar. Nuestro día a día nos confirma esta realidad. De hecho, el Center for Business Practice Research en el 2006 publicó unos datos que podríamos resumir así (entendiendo un proyecto como la implantación de una estrategia determinada): el 31% de los proyectos eran cancelados antes de finalizar, el 53% costaban más o menos el doble de lo previsto originalmente y sólo el 16% se realizaba en tiempo, coste y forma original.

¿Nos sorprenden estas cifras?. Entendemos que no.

¿Cuántos de nosotros hemos experimentado en nuestras carnes y en nuestros ánimos el desasosiego que conllevan estas realidades?.

Si todos de una forma u otra hemos vivido a lo largo de nuestra carrera profesional estas circunstancias, ¿con qué ánimo podemos pedir a nuestros colaboradores un compromiso?. ¿Para que en la mayoría de los mensajes que les lanzamos como directivos, tengamos, poco tiempo después, que obviar nuestros discursos y alegar posteriormente que las circunstancias han cambiado?.

¿Con qué fe, compromiso y motivación por mi parte, incluso como directivo, transmito ilusión a pesar de saber que hay una alta probabilidad de que lo que yo diga desaparezca en el limbo?. Pero, actuando como un perfecto directivo y siguiendo las indicaciones de mi empresa, obviando estos pequeños detalles, vuelvo a pedir a mi equipo, dedicación, implicación y compromiso. Necesito que se ilusionen y que dediquen toda su energía e ilusión a crear algo que tal vez se vaya a esfumar. Eso sí, sin poner todas las cartas boca arriba. De alguna forma, como seres humanos, les falto al respeto, inconcientemente. Si les contara la realidad de lo que podría pasar ¿cómo les podría pedir lo que les voy a pedir?.

Sabemos que esto se produce habitualmente, y en las circunstancias de hoy en día, es todavía más complicado, ya que, en estos momentos, al menos, lo que está sobre la mesa, es entre otras cosas, la continuidad de ciertas organizaciones.

¿Qué hacemos entonces?. ¿Nos dejamos llevar?. ¿O vamos a asumir nuestra responsabilidad y nuestro compromiso con nosotros mismos y con nuestra empresa?. Porque esta situación de hoy, nos presenta una oportunidad única, para mirar la realidad de frente, sin temblar. Y en ese mirar de frente a la realidad, se encuentra la posibilidad de que cada organización aporte al mercado mucho más valor añadido y diferenciador frente a su competencia. No es cuestión de hacer más, es cuestión de hacer de forma diferente, es cuestión de aprender a mirar y a gestionar lo que se ve, y lo que se tiene.

Miramos, si miramos, con miedo y de refilón, no vaya a ser que lo que veo no me guste. Y sin embargo, en ese no ver, nos perdemos la posibilidad de entender que cada organización es única y diferente, porque está compuesta de personas únicas, con unos valores y una cultura únicos.

Y si fuéramos un poco más allá, veríamos que a través de ese ser únicos, si lo gestionásemos, conseguiríamos encontrar el verdadero potencial de crecimiento de nuestras organizaciones.

¿Y en qué consistiría gestionar ese “ser únicos”?. Consistiría, primero, en verlo, en entenderlo, y en trabajar para que todos, consejeros, directores generales, directivos, mandos y colaboradores, tuvieran una meta común. Para que todos trabajaran en una sola dirección, con sus energías e ilusiones enfocadas en la meta común, que es la estrategia de la organización.

¿Y cómo hacerlo?. Aprendiendo a ver a cada persona como una pieza clave de la organización. Ayudándola para que sea ella misma, para que encuentre lo mejor de sí y lo ponga al servicio de la organización. Ayudándola a entender que hay que centrarse en lo que uno sabe hacer y no en lo que los demás no saben hacer. Ayudándola a dialogar, a observar, a preguntar,  a escuchar. Ayudándola a aprender a respetar, con humildad, con respeto, con profesionalidad. Ayudándola a ser coherente.

Es cuestión de dar un paso cada día, porque, aunque todo mundo decimos que lo hacemos, la realidad es, que es tan difícil hacerlo, que solamente lo intentamos, y nos engañamos diciendo, son los demás, no yo.

Es cuestión de asumir responsabilidades. La responsabilidad de ser uno mismo. La responsabilidad de hacerse cargo de uno, y de la empresa para la que trabaja, y de no delegar fuera, aquello que es propio de ti.

¿Cuántos asumimos nuestra responsabilidad?. Y si no asumimos nuestra responsabilidad, ¿cómo nos atrevemos a pedir un compromiso?

Los riesgos de emprender

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Adjuntamos aquí un enlace a un artículo de nuestra socia-directora Oliva González, sobre los riesgos de emprender.

http://olivagonzalezgonzalez.wordpress.com/2011/01/31/los-riesgos-de-emprender/

El arte de diseñar una estrategia

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Adjuntamos enlace a un artículo de nuestra socia-directora Oliva González, sobre cómo hacer una estrategia y que ésta se pueda implantar con éxito: http://bit.ly/dKPG3v

Este artículo es un extracto del artículo titulado “Diseño de la visión y de la estrategia”, publicado en el Observatorio de Recursos Humanos y Relaciones Laborales del mes de septiembre de 2010.

¿Por qué fallan las estrategias empresariales?

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Artículo de reflexión de nuestra socia directora Oliva González, sobre por qué fallan las estrategias empresariales.

Publicado en el Observatorio de RRHH y relaciones laborales:

http://www.observatoriorh.com/

Mover voluntades y deseos

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Artículo de nuestra socia directora, Oliva González. Una propuesta para el trabajo y el entrenamiento en el arte del liderazgo y la motivación.

Publicado en Training and Development.

http://www.tdd-online.com/noticia/798/LIDERAZGO-Y-MOTIVACIÓN/mover-voluntades-deseos.html

Clima laboral y encuestas de clima laboral

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Hablamos con Montse Mateos, de Expansión y Empleo sobre clima laboral y encuestas de clima laboral.

http://www.expansionyempleo.com/2010/02/26/desarrollo_de_carrera/1267204126.html

http://www.expansionyempleo.com/2010/02/26/desarrollo_de_carrera/1267204308.html

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