Ayer nos hicieron esta pregunta, y reflexionando, hemos pensado que sería una buena idea escribir una pequeña nota sobre este tema.

Hay muchas diferencias entre coaching y mentoring, pero para nosotros, las fundamentales, serían las que afectan a lo siguiente:

1.- Puntos de vista

2.- Duración, periodicidad, y objetivos

3.- Perfiles y experiencia

4.- Tipo de relación

5.- Herramientas

1.- Puntos de vista

Para nosotros, quizá, esta es una de las diferencias más importantes que hay.

Todos nosotros tenemos un punto de vista, que determina nuestra forma de mirar, nuestra forma de relacionarnos con la realidad y con los demás. Nos enfocamos en unas cosas, y simplemente, no vemos, aunque estén, otras.

En un proceso de coaching, el coachee se entrena para identificar desde dónde mira, y ampliar y/o cambiar esa mirada. Se dice que un proceso de coaching no está completo, no se produce, si no se logra cambiar el observador, la forma de mirar. Para conseguir eso, es fundamental que el coach no comparta su punto de vista. Es a todas luces, irrelevante. El coach debe tratar de ser un espejo para su coachee, obviando y dejando de lado su punto de vista, sus juicios, lo que cree que le pasa al coachee y lo que cree que le vendría bien.

En un proceso de mentoring, sin embargo, es fundamental que el mentor comparta su punto de vista. La esencia del proceso radica ahí. En que el mentor comparta su experiencia, su punto de vista adquirido a través de esa experiencia. No sólo no debe dejar de lado sus juicios, sus creencias, etc. sino que es importante que los comparta, ya que ahí reside la riqueza del proceso. No se trata de descubrir cómo mira el mentorizado, sino de construir un espacio de reflexión a través de la compartición de puntos de vista y de experiencia.

2.- Duración y objetivos

Un proceso de mentoring normalmente suele durar más que un proceso de coaching. El proceso de mentoring se inicia a voluntad o iniciativa del mentorizado, y la periodicidad de las reuniones también.

Un proceso de coaching es un proceso bien delimitado en el tiempo, con una periodicidad concreta, fijada por ambas partes, y en la que el coach tiene un papel relevante.

Los objetivos, desde nuestro punto de vista, son radicalmente diferentes.

b8a9ad97b6a9f43b8d6e2cede5653a2bEl coaching es un proceso que tiene como objetivo fundamental mover a la acción, conseguir un objetivo profesional muy concreto, para lo cual, se establece un plan de acción también muy concreto.

En este mover a la acción, se pasa por distintas fases, en las que el coach “entrena” a su coachee. Un coach no puede ni debe dar consejos. No puede ni debe compartir su punto de vista. El objetivo es que el coachee descubra desde dónde mira, y cómo puede, desde ahí, ampliar su mirada.

El mentoring es un proceso que tiene como objetivo fundamental el generar un espacio de intercambio y de diálogo, que mueve fundamentalmente a la reflexión, y puede mover a la acción como consecuencia, pero no como objetivo. En este proceso, a diferencia del coaching, son fundamentales los consejos. No se tiene por qué descubrir desde dónde se mira.

3.- Perfiles y experiencia

Hay una diferencia sustancial entre un coach y un mentor. Un coach es alguien que se ha formado específicamente para ser coach, ya que el proceso de coaching es un proceso estructurado, con metodología concreta y con herramientas concretas. No tiene por qué tener una experiencia significativa en el campo de actuación de su coachee, aunque nosotros entendemos que es deseable para un coach que hace coaching ejecutivo, que haya tenido experiencia directiva.

Un mentor es alguien que tiene una experiencia significativa y dilatada en un campo ó campos concretos, que no se ha formado específicamente para ser mentor, y que comparte altruistamente su experiencia y su punto de vista en un diálogo que no tiene por qué ser estructurado ni con una metodología concreta. No tiene por qué conocer herramientas ni metodologías específicas, más allá de lo que compete a su campo de experiencia.

4.- Tipo de relación

La relación entre coach y coachee es una relación formal, contractual, con contraprestación económica.

La relación entre un mentor y su mentorizado es una relación no formal, o si se prefiere, menos estructurada, no contractual, y en muchas ocasiones, sin contraprestación económica.

5.- Herramientas

Como decíamos anteriormente, un coach ha tenido que formarse en una serie de competencias, herramientas, metodologías y habilidades, mientras que un mentor no. Son básicas la escucha, el hacer espejo, fundamentar juicios, identificar creencias, manejar distinciones, diseñar y construir visión, formulación de preguntas abiertas, el manejo del silencio, determinados ejercicios experienciales, de voz, cuerpo y movimiento, etc.

Si se tiene la suerte de poder contar con un mentor que además se ha formado como coach, fantástico, pero no es necesario. La herramienta fundamental del mentor es su propia experiencia, y su voluntad, deseo y compromiso de compartirla para el buen aprovechamiento por parte de su mentorizado.

Hay mucha literatura sobre coaching, y no tanta sobre mentoring, por lo que si alguien está interesado en profundizar en el proceso de mentoring, os sugerimos el siguiente enlace: http://www.versa.uk.com/apprenticeship/mentor_handbook.pdf